Tener una sexualidad plena y satisfactoria es un objetivo que alcanza niveles diferentes según la persona que se los plantee.Hay quien con cuatro posturas y media, una frecuencia más o menos aceptable y la calidad de sus orgasmos, tiene más que suficiente.
Sin embargo otras muchas personas necesitan mucho más. Tanto para satisfacer su cuerpo, como para satisfacer su mente.
Y es no sólo el cuerpo es una zona erógena al completo, según para quién, sino que la mente también lo es.
En este sentido, son cada vez más comunes las prácticas sexuales extremas.
Y se consideran extremas por lo extraño, poco común o contradictorio que supone el método que se utiliza para llegar a conseguir placer.
Una de estas prácticas, de la que seguro que ya has oído hablar alguna vez, es el FISTING.