En el siglo XIX se le llamó “histeria”, pero en cada época, diferentes nombres e innumerables historias hablaban de mujeres cuyo “furor uterino” las hizo famosas. Actualmente hubieran sido denominadas como ninfómanas, o adictas al sexo. ¿Pero cómo fueron estas mujeres a lo largo de la historia?El sexo enfermizo de hace miles de años.
Cleopatra fue una de las primeras ninfómanas reconocidas como tal. Una diosa del sexo, una mujer con un gran apetito sexual, y con un poder suficiente como para tener a su disposición a cientos de hombres para satisfacerla. Fue tan precoz que tuvo a su primer amante a los 12 años, y a los 16 tenía totalmente hipnotizado al emperador César.
Pero el término “ninfómana” no procede de Egipto precisamente. Fueron las mujeres de la antigua Grecia las que se hicieron tremendamente populares por su insaciable apetito carnal. Se las llamaba Ninfas, y eran consideradas unas diosas de la reproducción. Ninfómanía procede de hecho del griego “nymphe” (jovencita), y de “manía” (obsesión).



