¿Quien dice que los besos no son
placenteros? Vale, no son como el sexo pero, como preliminares, nadie nos los
quita. Además, si empezamos a pensar, lo cierto es que, nada más nacer, tenemos
un beso, por parte de nuestra madre, y los besos es algo que nos acompaña en el
día a día hasta encontrarnos con la pareja, ese primer beso en la boca, el
primer beso de amor y, después, esos besos, furtivos o no, que se suelen dar
porque se sienten bien.
Y es así, el beso hace que el
cerebro de la orden de segregar varias hormonas de la felicidad y el placer, es
por eso que los cuerpos reaccionan a ese estímulo que, aunque pueda parecer
simple, en realidad no lo es (a la vista está que, un buen beso, puede llegar a
mover muchos músculos de la cara y eso ayuda a no tener arrugas, ojo chicas).
