¿Te imaginas que existiera una cápsula que hiciera que el amor durase eternamente sin condiciones? Pues ya hay expertos que están investigando en ella. No es una utopía, pero, tras descubrir que el amor no es más que una revolución química y hormonal que ocurre en nuestro cuerpo y que se agota cuando nos reproducimos… los científicos buscan la manera de reproducir ese estado físico y emocional de forma artificial.
Estamos programados para reproducirnos. Por eso, cuando cumplimos esa función, o sexualmente “hacemos el intento” el cuerpo deja de producir esa explosión química que nos hace enamorarnos.




